lunes, 25 de julio de 2011

Los niñ@s saharauis de Colmenar Viejo visitan MICRÓPOLIX

El viernes 22 de julio realizamos una visita a MICRÓPOLIX con los niños saharauis de Colmenar. Ello fue posible gracias a las gestiones con esta empresa realizadas por la responsable de Vacaciones en Paz de nuestra Asociación, Marta Tortajada.
Los niños descubrieron una gran/pequeña ciudad en donde pudieron jugar a ser médicos, investigadores, informáticos, cuidadores de bebés en el nido, tenderos, periodistas, informadores del tiempo, presentadores, cámaras de TV, etc ... creo que la experiencia fue muy positiva en cuanto que estos niños aprendieron esa tarde a convivir en una ciudad hecha a su tamaño. Cada niño debía trabajar en cualquiera de las actividades que había programadas para conseguir "eurix" y poder así luego ir al supermercado a comprar comida o darse un capricho como pasear en una moto todo terreno. Aprender a ser ciudadanos, este es el objetivo de esta empresa llamada MICRÓPOLIX.
Desde la Asociación queremos darles las gracias por su colaboración y su gran amabilidad para con los niños saharauis que jugaron allí esa tarde. Disfrutaron muchísimo.





















martes, 5 de julio de 2011

ENTREVISTA DE ONDA SIERRA A CURRA Y BEATRÍZ

Ayer día 5 Onda Sierra hizo una entrevista a Curra y Beatríz como madres que tienen en acogida a niños saharauis y como representantes de la Asociación Amigos del Pueblo Saharaui de Colmenar Viejo. El reportaje saldrá en la revista EL BUSCADOR, que se distribuye gratuitamente por Colmenar y los pueblos de la sierra y la entrevista en la emisora de radio ONDA SIERRA. Os dejamos unas cuantas fotos de la entrevista a nuestra Presidenta y Vicepresidenta y a sus niños saharauis.
Gracias Nuria por la tarde tan agradable que pasamos contigo.









jueves, 30 de junio de 2011

VACACIONES EN PAZ. 25 de junio llegada del resto de los niños

El 25 de junio a la 13:00 de la tarde llegaron a Barajas,

después de un largo viaje de casi dos días. Por fín llegaban.
En el aeropuerto se sentía la alegría de los que allí les esperaban y la de ellos a pesar de venir casi sin comer ni dormir. Los niños nuevos que vinieron traían en sus caritas la incertidumbre de no saber muy bien, a pesar de que se les explica en su país, a donde y porqué vienen. Alguno de ellos lloraba, de puro agotamiento.
Hoy, estarán colmados de cariño por sus familias de acogida y ellos disfrutándolo. Os dejo algunas fotos de como fue ese día para ellos, la llegada a Barajas, la comida y un baño refrescante, que les dejó como nuevos, antes de llevarles con sus familias de acogida, gracias a la hospitalidad de Miguel y Marta que les ofrecieron su casa





















viernes, 24 de junio de 2011

VACACIONES EN PAZ 2011








En la madrugada del día 22 llegaron 2 vuelos procedentes de Tindouf con 10 de los niñ@s saharauis que pasarán el verano en España a través de la Asociación Amigos del Pueblo Saharaui de Colmenar Viejo. El sábado día 25 llegan los 7 niñ@s que faltan.
El total de los niñ@s saharauis que pasarán el verano en la Comunidad de Madrid es de 320 niñ@s.
Con este programa de Vacaciones, las asociaciones de solidaridad con el Sáhara pretenden evitar que los menores sufran las temperaturas de más de 50 ºc que se alcanzan en verano en los campamentos del desierto.
Además, los niños completan la dieta que reciben en los campamentos, que suele ser insuficiente por la carencia de alimentos, también acuden a citas médicas y odontológicas.
Vacaciones en Paz, un proyecto pilar para el movimiento de solidaridad con el pueblo saharaui de toda España, es una experiencia solidaria y enriquecedora en la que lo importante es el cariño que las familias ofrecen para cuidar a un niño o niña saharaui y una oportunidad para que jóvenes y mayores conozcan otras culturas y problemáticas sociales.
Desde esta Asociación queremos dar las gracias a todas esas familias que hacen posible que estos niños puedan pasar sus vacaciones de verano lejos de las carencias y el agobiante calor de la hamada argelina.
El día 26 de junio a las 12:00 de la mañana se hará una fiesta de bienvenida en el Vivero. Como todos los años, montaremos una haima, se preparará te al estilo saharaui. Una merienda campestre en la que se pretende que los niñ@s y las familias de acogida, compartan vivencias y experiencias, que los niños se conozcan, jueguen y pasen un día muy especial.

jueves, 7 de abril de 2011

ENTERNECEDOR RELATO DE BEATRIZ GARCÍA MARTÍN SOBRE LA EXPERIENCIA PERSONAL DE ACOGER A UN NIÑO SAHARAUI. La fotografía también es de ella. ENHORABUENA





VACACIONES EN PAZ
Hoy lo despido en el aeropuerto un verano más, ya no lloro cuando se marcha diciendo adiós con la mano, se le ve tan feliz que no tiene sentido hacerlo, un año nos separa hasta volver a vernos. En el coche de vuelta a casa, recuerdo claramente cuando nos conocimos, él tenía 7 años y yo 32, le di un abrazo de bienvenida y al sentir su cuerpo tan flaco pensé que se me perdía entre los brazos, al mirarle a los ojos se le notaba una mezcla de miedo y sorpresa. Nos fuimos caminando a casa junto con mi marido, que era partícipe en todo esto y al entrar por la puerta le dijimos a dúo, esta es tu casa.
Preparamos para comer macarrones boloñesa, apenas sabía sujetar el tenedor y al ir a pinchar lo hizo en el borde del plato, los macarrones se le cayeron por encima y toda la ropa se le manchó de tomate, que cara de susto se le quedó, estábamos hablando y nos callamos de repente, nos miramos los tres y nos empezamos a reír a carcajadas.
Después de dormir casi toda la tarde, estuvo explorando la casa, en el cuarto de baño, se pasó un buen rato abriendo y cerrando el grifo y tirando de la cisterna, esa primera semana cerrábamos las llaves de paso, ver correr el agua le gustaba más que la tele. Pusimos una lavadora y su reacción fue muy graciosa, de rodillas frente a la máquina daba vueltas con la cabeza, siguiendo el movimiento del tambor.
Meterse en la bañera llena de agua calentita le entusiasmó y no salió hasta tener todos los dedos arrugados, le ayudé con la crema y al darle en los pies, vi que tenía casi todas las uñas rotas y la planta del pie era dura casi como de cuero, días más tardes lo entendimos cuando no había forma de que, en el parque, se pusiera los zapatos.
Antes de dormir se puso a rezar, observamos en silencio, verlo levantarse y agacharse nos sorprendió mucho, nos pareció muy ceremonioso. Se tumbó en la cama y se durmió muy rápido, cuando pasó una hora más o menos, me asomé a la habitación y no estaba en la cama, se había tumbado en el suelo encima de la alfombra, le volví a acostar en la cama, pero al rato debió despertarse y dormía otra vez en el suelo, después de varios intentos no insistí más y pasó la noche en el suelo.
Se me olvidaba todo el rato su nombre, qué raro me parecía y a él le pasaba lo mismo con los nuestros. Nos entendíamos por señas y cada vez que le enseñábamos una cosa, le hablábamos a gritos como si fuera sordo.
Los primeros días fueron raros para todos, más para nosotros que entonces no teníamos hijos y atender un niño de 7 años que llega de los campamentos de refugiados del Sahara, nos parecía un mundo, pero no fue difícil.
Ese primer año sí que lloré en el aeropuerto, y él me dijo, no llores que vuelvo el año que viene. Ya no tenía esa expresión de miedo en la cara, estaba deseando volver a su casa y contar a sus padres todo lo que había hecho en el verano, estaba feliz, y lo mejor es que sin darse cuenta repartió esa felicidad entre toda nuestra familia y amigos.

Beatriz García Martín.